Reparación del Lóbulo de la Oreja

El lóbulo de la oreja es una zona del pabellón auricular especialmente propenso a sufrir deformidades y lesiones debido a su uso estético, comúnmente empleado para colgar prendas de joyería y accesorios. Con su uso continuado y en ocasiones el abuso, los lóbulos de las orejas se llegan a romper, rasgar, descolgar o hacerse cada vez más finos, debido al colgamiento de pendientes muy pesados, o por algún accidente en el que pueden quedar, en los casos más extremos, completamente destrozados, por ejemplo cuando su guagua tira sus aros tipo argolla.

La Única forma de reparar esta zona es con un cierre quirúrgico meticuloso En esta técnica, se incinde sobre las paredes del agujero, y la piel se sutura ocluyendo la parte posterior y anterior del lóbulo de la oreja. La cicatriz que este procedimiento deja son casi imperceptibles, llegando a desaparecer casi por completo con el paso del tiempo.

Una de las principales ventajas de esta intervención es que se realiza con anestesia local y su duración es de menos de una hora; además, no requiere del ingreso del paciente al hospital ni demasiadas medidas de cuidado durante la recuperación. Esta cirugía se puede complementar con el ácido hialurónico para aumentar la firmeza del lóbulo, o puede ser un procedimiento independiente para recuperar la pérdida de volumen.